jueves, 9 de diciembre de 2010

Prisionera de tus propias palabras

Pensar que en tu ausencia dedique miles de horas en pensarte,
Analizar cada palabra tuya, cada frase, cada silencio, cada suspiro…
Despertando con ese aroma a flores que tiene tu cuerpo,
Entre mis manos… Oh pero que hermoso espectáculo!

Entre idas y venidas, falsas mentiras y hostiles verdades,
Deshojamos nuestros corazones hasta su más sublime fibra,
Callamos nuestras bocas, nos miramos con deseo y reflexionamos…
Pero el callar no es tu don, ni el perdonar tus palabras mi profecía,
Lo insulso que dejaba cada insulto tuyo, y esa espuma de rabia en mi boca,
Nos llevaron por un camino incierto entre escenarios sombríos.

Y por estar tan alerta de que golpeen tu espalda,
Te olvidaste de recibir mi cariñoso abrazo de frente,
Que fue hacia ti de manera suave, amorosa, gentil y vibrante…
Derroché miles de palabras más, pero esta vez no pude llegar al mar,
Quedé encallado en lo profundo de tu furioso océano,
Y vos... atormentada por esa loca persecución de que no te quiero pero te necesito,
De que no soy tu aire pero por ti respiro,
Entre blasfemias crudas y vocablos sutiles,
Se te olvidó que lentamente mi barco zarpaba…

Mientras que tus pensamientos aun me tildan de cobarde,
Intento salvar mi alma del peligro de tu voz y ese quieto desastre,
Que ayer empezó en fantasía, que hoy llegó a acariciarme,
Pero que es tan filoso y audaz que mañana quizá...podría matarme.
Y no voy a mentir, ya te extraño, pero cada paso que di en sentido contrario,
No fueron más que tus propias palabras guiando mis pasos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Querer lo que duele

Es casi increíble cómo podemos querer lo que duele,
Será por su sabor extraño…
Será por ese misterioso aroma a prohibido…
O simplemente será porque el veneno tiene sabor a miel?
Pero por más que pongamos mil excusas,
Amamos esas cosquillas con amor mientras nos besamos con cuchillos,
Y es así como mil veces abracé tu rabia,
Besé tu odio y con tanta pasión esperé tu cariño…
Que duele mucho pero… se siente tan suave a la vez…
Con ese mismo ímpetu me dejo arrastrar,
Con los pies firmes y la misma convicción de ayer,
Mientras espero lo etéreo de tu cuerpo al compás del viento,
Tu delicada y precisa risa, que por momento parece falsa pero…
Que hermosa es!
Pensando que tan solo puedo distinguirte de un mal cuando me miras,
No sé si me lastima cuando me hieres o cada día te quiero más,
Tampoco puedo afirmar como puede esto pasar,
Pero… ya me hice demasiadas preguntas…
Es tiempo de tomar lo que es mío,
Correr por un patio y robar tu alma al anochecer,
Despertar con fragancia a alas de ángel,
Y lastimarte con un “te quiero” sincero,
Mentirte con un “adiós” inconcluso...

Para saborear ese veneno que dejas en mis labios después del amanecer,
Después de fusionar nuestros cuerpos en placer,
Después de morderte el aliento,
Después de que robes toda mi indecencia como surcos en mi piel,
Ese gusto a mas del cual no puedo ni deseo escapar...