La anestesia de la felicidad dura pocos instantes, será por eso que vivir duele?
Quizá el reflejo del sol a veces me molesta,
Aunque lo añoro cada día al levantarme… que está pasando aquí en mi mente?
No voy a intentar buscar respuesta de preguntas que aun no hice,
Simplemente voy a flotar en la imaginación de un espejo de agua,
O en la translucida sabana de alguna guarida vieja,
Necesito un salto de la tierra con caída libre en el cielo si es posible…
Mientras el formalismo me condiciona al humanoide trivial clásico,
Prefiero pensar que hay música mejor más allá de mis oídos…
Donde sólo pueda bailar con las valkirias,
Donde el dolor duela menos y la muerte sea la dueña de su propio kiosco,
Y la poca gente que habite tenga ganas de caminar… y sólo caminar…
Porque busco una voz estridente y suave a la vez,
Tratando de encontrar la inflexión, el vórtice, el espacio cuántico del por qué,
Las palabras precisas que nunca pude hallar en el fondo del mar.
Busco la perdida tranquilidad, ese silencio profundo después de la guerra,
El grito de paz que perdí de mi bolsillo una tarde de pesca…
Me busco a mi… en un cuadro incompleto entre oleos de experiencias,
Y el caucásico amanecer de este despertar de otoño…
Necesito a gritos silencio… silencio y sólo silencio por favor…
viernes, 27 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
La maldad
La maldad radica en un lugar tan pero tan oscuro,
Que a veces siento temor de explorarla por miedo a perderme en ella,
Sin embargo…
En el exceso de lo mortal hallé redención,
Escuchando la guitarra de Jimmy Hendrix y viendo las horas pasar,
Sin embargo… sin embargo…
Tuve que convertirme en lobo solitario de la vida,
Desterrar mis miedo de soledad, más aun, mis miedos de niño,
Y así poder jugar este perverso juego de la vida y la muerte.
Al límite de lo posible, entre la realidad de una simple ave,
El abismo de un emperador y la confusión de todo ser,
Espero con mi odio en una mano y en la otra una taza de té sin azúcar,
Como una gota que parte la luna en mil pedazos…
Se quiebra la historia, en un abrazo de fuego y una montaña de agua,
Porque al terminar esta noche eterna, voy a tomar lo que es mío por derecho eterno,
Con esta simple invitación a nadar conmigo,
Al lugar más siniestro que jamás hayas conocido…
Así y sólo así, puedo decirte mi nombre, mi verdadero nombre,
El único nombre…
Te di lo mejor de mí... ahora… es día de cobro…
Que a veces siento temor de explorarla por miedo a perderme en ella,
Sin embargo…
En el exceso de lo mortal hallé redención,
Escuchando la guitarra de Jimmy Hendrix y viendo las horas pasar,
Sin embargo… sin embargo…
Tuve que convertirme en lobo solitario de la vida,
Desterrar mis miedo de soledad, más aun, mis miedos de niño,
Y así poder jugar este perverso juego de la vida y la muerte.
Al límite de lo posible, entre la realidad de una simple ave,
El abismo de un emperador y la confusión de todo ser,
Espero con mi odio en una mano y en la otra una taza de té sin azúcar,
Como una gota que parte la luna en mil pedazos…
Se quiebra la historia, en un abrazo de fuego y una montaña de agua,
Porque al terminar esta noche eterna, voy a tomar lo que es mío por derecho eterno,
Con esta simple invitación a nadar conmigo,
Al lugar más siniestro que jamás hayas conocido…
Así y sólo así, puedo decirte mi nombre, mi verdadero nombre,
El único nombre…
Te di lo mejor de mí... ahora… es día de cobro…
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